miércoles, 21 de noviembre de 2018

ORGANIZADO POR EL PCE Y LA UJCE ALBACETE CHARLA COLOQUIO CON PASCUAL SERRANO. HACIA UNA PRENSA DEMOCRATICA.

Ayer 20 de noviembre de 2018, a las 18:30 horas en el Centro Socio Cultural El Ensanche de Albacete, nos congregamos alrededor de medio centenar de personas para entablar un ameno conversatorio con el periodista Pascual Serrano, autor del libro “Medios Democráticos, una Revolución pendiente en la comunicación” que presentaba hoy en Albacete.

Pascual Serrano Jiménez (Valencia, 1964) es un periodista y ensayista español muy crítico con los medios de comunicación como grandes grupos empresariales. Colabora con varios medios españoles y latinoamericanos abordando medios de comunicación y política internacional.

Durante 2006 y 2007, fue asesor editorial de Telesur, canal televisivo creado por el gobierno venezolano en julio de 2005. En la actualidad es miembro del consejo de redacción de las revistas Mundo Obrero, El Otro País y Pueblos, donde también colabora. También colabora en el diario Público, el quincenal Diagonal y el mensual Le Monde diplomatique.

En febrero de 2010, la UPeC (Unión de Periodistas de Cuba) le otorgó la distinción Félix Elmuza, establecida por el Consejo de Estado de la República de Cuba en honor a Félix Elmuza (periodista cubano integrante del Granma asesinado por la dictadura batistiana)

Su libro "Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo" recibió una mención honorífica del Premio Libertador 2009, otorgado por el Ministerio de Cultura de Venezuela.


DESARROLLO DE LA CONFERENCIA

El eje de la charla fue la puesta en común de los avances que se están dando, con dificultades, en los países de gobiernos progresistas de américa latina en materia de comunicación. En contraposición a los grandes medios que se han convertido en agentes de intervención política y, en algunos casos, de desestabilización de los gobiernos de Venezuela, Argentina, Bolivia, o Ecuador.

Los medios de información latinoamericanos vienen siendo acusados por las potencias occidentales y los grandes grupos mediáticos capitalistas de atentar contra la libertad de expresión. A través de esta conferencia daremos a conocer exactamente qué está sucediendo.

Descubriremos legislaciones que sancionan las mentiras o el racismo, y encontraremos el desarrollo de los medios públicos tal como tenemos en Europa, o la cesión de licencias a los medios comunitarios y asociaciones sin ánimo de lucro. Junto a todo ello, conoceremos medidas revolucionarias como la prohibición de que el sector bancario sea dueño de medios de comunicación, así como normas para evitar la concentración o el dominio por parte de empresas extranjeras.

Mientras tanto en España hemos sufrido durante una década la impunidad de algunos medios para engañar y mentir sobre el 11-M o seguimos observando el poder de la prensa para negarse a eliminar la publicidad de la prostitución, tal como solicitó el Congreso de los Diputados.

Conocer las iniciativas y el debate sobre los medios en América Latina puede ayudar a que los países de esa región conozcan mejor lo que hacen sus vecinos, y en España a que se comience a discutir sobre el asunto y abrir las puertas a una verdadera democratización de la información.

Para terminar, invitamos cordialmente para la próxima charla, el día 29 de noviembre de 2018. A 19.00 horas en el CSC El Ensanche de Albacete. Con la participación de LA COLECTIVA DE MUJERES REFUGIADAS, EXILIADAS Y MIGRADAS DE COLOMBIA.


sábado, 8 de septiembre de 2018

El preocupante auge del fascismo en Alemania

Ahora mismo estoy escribiendo estas líneas desde la ciudad alemana de Mainz, en Alemania occidental. Es una preciosa ciudad a orillas del Rin en la que he tenido la inmensa suerte de pasar una parte importante de mi vida.


Antes de comenzar a desarrollar un poco el texto me gustaría recalcar que esta parte del país en la que ahora me encuentro es una especie de burbuja, y explico por qué. La zona de Alemania conocida como Rhein-Main (las cuencas de los ríos Rin y Meno) es una de las más prósperas de toda Europa. Ciudades como Frankfurt, Wiesbaden, Mainz o Darmstadt, entre otras, acumulan un gran tejido empresarial así como importantes infraestructuras públicas. Mencionaré solo algunas de las grandes empresas que están en  Mainz y alrededores: Schott (empresa de vidrio que fabrica casi todos los cristales de televisiones o vitrocerámicas de Europa), la farmacéutica  Boehringer-Ingelheim, Opel (en Rüsselsheim, al lado de Mainz) o Merck (en Darmstadt) Además, las universidades son de una gran calidad y existen centros de investigación como GSI o la Agencia Espacial Europea en los que se llevan a cabo investigaciones punteras en diferentes campos de la ciencia y la tecnología.

Aunque parezca lo contrario no estoy en absoluto haciendo propaganda de estas empresas ni tampoco estoy comparando con la situación en España. He puesto estos ejemplos porque me van a ayudar a poner mi primer punto de apoyo: gran parte de la riqueza de esta tierra proviene del trabajo de los inmigrantes llegados a Alemania después de la II Guerra Mundial. Durante el proceso de reconstrucción, especialmente en 1959, las empresas alemanas carecían de mano de obra. Es por ello por lo que trabajadores de Grecia, España, Portugal y Turquía fueron contratados en masa para cubrir estos puestos de trabajo. Gracias a esta mano de obra las empresas crecían a ritmo alto a costa de la explotación laboral. Hasta la llegada de la CEE los trabajadores extranjeros no gozaban de las mismas condiciones laborales que los trabajadores alemanes; pero hay que tener en cuenta que muchos de estos inmigrantes lo eran por poco tiempo. Estaban emigrados el tiempo necesario para conseguir dinero suficiente con el que regresar a sus países de origen. Es por ello por los que muchos desistían de cualquier lucha sindical. Este escenario era el normalizado hasta los años 60, y a todas las partes implicadas les beneficiaba: por una parte, el trabajador ganaba mucho dinero en poco tiempo y regresaba a casa, por otra, las empresas alemanas obtenían grandes beneficios y por otro lado los países de origen veían cómo sus tasas de paro se reducían.

En esta parte del país se sabe y acepta que los inmigrantes son una parte importante de su riqueza. Es por ello por lo que no existen, salvo casos aislados, movimientos en contra de la población inmigrante. De ahí que al principio del texto haya dicho que esta zona es una burbuja.


Sin embargo, existen otros núcleos en los que la realidad es muy distinta. Ciudades del norte, cerca de la desembocadura del Rin, o en el este de Alemania viven situaciones que nada tienen que ver con esta parte del país. 


Cuando las condiciones laborales de la mano de obra extranjera se equipararon a las de los trabajadores alemanes, mucha gente ya no venía de manera temporal sino que traía o formaba familia en Alemania. El ritmo de crecimiento de esas familias era superior al del resto de familias alemanas, por lo que finalmente barrios enteros estaban habitados por personas inmigrantes. Esto, junto con la automatización de la industria, provocó que los puestos de trabajo disponibles fueran cada vez menos cualificados. De sobra sabemos, por la experiencia en España, que esto suele ser el caldo de cultivo de la intolerancia y xenofobia. Además, hay que tener siempre en mente  un hecho muy importante: la caída del muro de Berlín. Lo dejo de momento en el aire. 


En el año 2015 llegaron “de manera masiva” (lo entrecomillo porque el vergonzoso comportamiento de la UE en este asunto da para varios artículos) a Alemania refugiados sirios y afganos, lo cual hizo aumentar el miedo y el odio en la población más conservadora hacia los inmigrantes, en particular de religión musulmana. Es por ello por lo que el partido neonazi  Alternativa por Alemania (AfD) aprovechó esta corriente y obtuvo un 13% de los votos en las elecciones de 2017.


Recordemos que en Alemania está prohibido hacer el saludo nazi o la exhibición de símbolos relacionados con el nazismo, así como la negación del holocausto. Sin embargo, estamos viendo noticias estos días que deberían preocuparnos. Que algo esté prohibido no significa que no exista. Ese sentimiento de protección de valores nacionales está muy arraigado desde siempre por un alto porcentaje de la población, sobre todo en el este del país. El resurgir de estas corrientes de odio están provocando que esos sentimientos, que a pesar de su alto grado de odio e intolerancia no sean apología del nazismo, sí acaben confundiéndose y además salgan de manera conjunta a la calle. Es decir, este movimiento está compuesto tanto por neonazis como por personas que muestran intolerancia a todo extranjero no adaptado, figura que identifican con el inmigrante musulmán, especialmente.

Hay una especie de ley no escrita que dice que “cada vez que un movimiento fascista toma fuerza en la calle, inmediatamente debe de ser contrarrestado por otro para evitar que tome más fuerza”.  Ciudades del este de Alemania han vivido fuertes enfrentamientos entre neonazis y antifascistas. Sirva como ejemplo Leipzig, una ciudad de izquierdas en la que el nazismo ha ido cobrando cada vez más fuerza entre la población joven.  Este auge ha sido compensando por movimientos antifascistas, hasta el punto que podríamos decir que la ciudad está partida por la mitad.


Hasta ahora, todas las manifestaciones públicas de odio y apología del nazismo habían sido contrarrestadas por antifascistas y policía, es decir, el Estado no permitía ciertas manifestaciones públicas de odio. Sin embargo, estamos viendo como recientemente una marcha neonazi en Berlín fue consentida por la policía y además miembros antifascistas fueron detenidos por tratar de evitar el avance de la manifestación.

Esto es lo realmente preocupante. La DDR y el muro de Berlín fueron el freno para la expansión del nazismo en la posguerra. Sin embargo, ahora que no están su auge parece imparable. ¿Qué ha podido pasar y cómo se podría parar?.

En mi modesta opinión, se han juntado varios factores. Por una parte (y creo que es la componente principal) una prostitución del lenguaje, en el sentido de que todo lo relativiza y pervierte. De repente existe un debate sobre si el nazismo entra dentro de la libertad de expresión o no y de si por lo tanto debe ser respetada como opción de pensamiento. Existen personas, incluso que se consideran de izquierdas, que niegan que sean neonazis: simplemente son alemanes hartos de lo que están haciendo con su pueblo (sic) Esta especie de equidistancia o “buenismo” es un argumento que está calando cada vez más y más apoyándose en falacias del tipo “bueno, los musulmanes matan y violan; solo se defienden”.


Por otra parte, junto con el calado en el subconsciente colectivo de esos mensajes, tenemos la inacción o tibieza con la que la izquierda está actuando. Ya no en Alemania, sino a escala global. Prácticamente el peso de combatir el neonazismo recae sobre los grupos organizados antifascistas en la calle; pero ¿dónde están los valores Republicanos y de clase? Los partidos de izquierda en Europa se limitan a condenar acciones en la distancia, pero no hay un contramensaje que compense a los mensajes de odio dominantes. No están siendo el contrapeso ideológico y son cómplices de ese relativismo perverso.



Como comentario final: si finalmente ese mensaje gana, estamos perdidos.



Jose Cuenca
@joseMainz

martes, 24 de abril de 2018

La preocupante situación de la vivienda



Hace pocos días leíamos en la prensa varias noticias relacionadas con el precio de la vivienda en alquiler. Podríamos centrarnos en estudiar esta situación en una región o provincia concreta, pero nos hemos dado cuenta de que el problema es algo generalizado, es decir, da exactamente igual la zona geográfica en la que nos fijemos. Todos los datos parecen indicar que hay un repunte del mercado inmobiliario puesto que el precio de la vivienda (ya sea en alquiler o en venta) está subiendo. Es de sobra conocido por todo el mundo lo que supuso el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2.007 y las graves consecuencias en forma de crisis sistémica que todavía hoy padece la clase trabajadora. Pero negar los datos sería también ir en contra de la evidencia: existe una recuperación del mercado. Lo preocupante es que esta película ya la hemos visto otras veces y ya sabemos cómo acaba...y a pesar de ello seguimos comentiendo los mismos errores. O a lo mejor es que el enemigo ha cambiado de cara para garantizar su supervivencia.

En este artículo no pretendemos hacer un análisis económico ultradetallado en el que estemos introduciendo constantemente conceptos teóricos. Creemos que es mucho más adecuado explicar las cosas de la manera más simple posible, aunque sin dejar de lado la esencia de nuestro pensamiento marxista. En particular, vamos a tratar de explicar el concepto de acumulación por desposesión, término acuñado por el teórico marxista David Harvey. Para llegar a él vamos a partir de dos conceptos básicos de la teoría de Marx: el valor de uso y el valor de cambio. A partir de ahí, vamos a tratar de razonar por qué el Estado debe intervenir para garantizar el acceso a una vivienda digna.

Todos hemos visto cómo miles de familias trabajadoras han sido (y siguen siendo) desahuciadas de sus casa por no poder hacer frente al pago de un alquiler o que fueron víctimas de la estafa hipotecaria orquestada por bancos y entidades financieras. Plataformas como la de afectados por la hipoteca (PAH) siguen siendo referentes de lucha contra estos ataques hacia la clase trabajadora. Esta lucha por la vivienda digna debe ser una lucha de nuestra clase, que sigue sufriendo los ataques de ese enemigo que ha cambiado de cara.


Valor de uso de la vivienda

El sistema capitalista se sostiene gracias al intercambio de mercancías. ¿Qué es una mercancía? Pues casi por definición, una mercancía es algo que en el momento que es producido o fabricado deja de tener relación con el agente que lo produce y éste necesita deshacerse de ella intercambiándola por otro bien. ¿Por cuánto, qué sería un intercambio justo? Es momento de introducir dos conceptos sobre los que vamos a apoyarnos y que son clave en el desarrollo del pensamiento de Marx: el valor de uso y el valor de cambio.

Por resumir mucho, diremos que el valor de uso es la razón por la que la mercancía ha sido producida. Por ejemplo, el valor de uso de una vivienda es proporcionar un lugar en el que habitar, estar protegidos, tener una privacidad y desarrollar una vida, entre otras infinitas razones que se nos pueden ocurrir. Podríamos decir que el valor de uso de la vivienda descansa sobre una rentabilidad social. Por lo tanto, garantizar el acceso a una vivienda digna no es un gasto, sino que es una inversión social. Es por ello por lo que atendiendo a esta definición, las administraciones públicas deben intervenir con el propósito de garantizar este uso y así evitar situaciones como la saturación habitacional de las viviendas.

Por otra parte, el valor de cambio es lo que estamos dispuestos a pagar para obtener dicha mercancía. En nuestro ejemplo, el precio de una vivienda. Este precio depende, lógicamente, de varios factores como precio del terreno, el pago de intereses al banco, costes de producción y demás hechos que al final están relacionados con el margen de beneficios del productor. Es decir, la vivienda es una mercancía con la que el capitalista especula para obtener beneficio económico.

Precisamente es esa contradicción entre el valor de uso y el valor de cambio en la vivienda es la que crea situaciones de crisis. Este desequilibrio está provocado, en parte, por la inacción y falta de implicación de las administraciones públicas por proteger el acceso a la vivienda digna. Desequilibrios similares ocurren con la sanidad y la educación, pero no son el objetivo de este texto. Solo dejar constancia de que esta práctica es usada constantemente por el capitalismo para depredar servicios y derechos que son de todos.

Queremos incidir en un detalle ya mencionado: el valor de cambio de la vivienda es la puerta de entrada perfecta para la especulación. Por ejemplo, si yo quiero poner precio a una casa, éste va a depender de diferentes factores como por ejemplo los precios de casas similares, tipo de vecindario, zona en la que está y similares. Y, además, en este proceso entran en juego los márgenes de beneficio de la persona propietaria. ¿Por qué decimos esto? Pues porque uno de los factores que desencadenó la crisis inmobiliaria fue precisamente la especulación con el precio de la vivienda por parte de propietarios, lo que provocó ese desequilibrio entre valor de uso y valor de cambio antes mencionado: la vivienda ya no se usaba para habitar, se usaba para especular.

Aunque de momento parece que la burbuja no se hincha de la misma forma que lo hizo antes de la crisis crediticia de 2.007, sí que estamos observando que hay factores que están contribuyendo a la especulación con el precio de la vivienda. Nos referimos a los llamados fondos buitre y a las plataformas que se esconden bajo la filosofía de economía colaborativa, pero que en realidad están alterando los precios de las viviendas en alquiler a largo plazo y que de colaborativas tienen más bien poco. La manera de proceder de estas plataformas es sencilla: hacen un estudio de las viviendas que más les interesan, normalmente en sitios muy turísticos. Entonces se lanzan a alquilar la vivienda durante un año completo, pero llegando a ofrecer al propietario un extra del 30-40% sobre el precio anunciado. A  cambio, el propietario de la vivienda se compremete a que su piso se pueda realquilar para fines turísticos durante ese tiempo.  

Vamos a recordar lo que es un fondo buitre: inversores oportunistas que compran activos a muy bajo precio (casi en quiebra total) para luego especular con ellos y conseguir el máximo beneficio. Estos fondos empezaron a ganar tanta fuerza que llegaron a ser las inmobiliarias más importantes del país.  Las condiciones de las viviendas que compran van cada vez a peor. Entre sus objetivos está expulsar a los habitantes de bloques de pisos, o bien subiéndoles el alquiler hasta que no puedan pagarlo o dejando de gestionar los cuidados de zonas comunitarias. Es lo que se conoce como acoso inmobiliario.

A simple vista no lo parece, pero los fondos buitre y las plataformas antes mencionadas tienen mucho en común y están relacionadas más de lo que creemos. Son precisamente estos fondos buitre los que acaparan gran cantidad de pisos para luego ponerlos en las manos de esas plataformas de falsa economía colaborativa, y de esta forma, encarecen el precio base de acceso a la vivienda por el incremento especulativo del valor de cambio.

En este escenario hay personas que no pueden acceder a una vivienda porque están en competencia directa con una empresa dispuesta a pagar un 40% más del precio establecido. Por lo tanto, estas personas son literalmente expulsadas de las zonas más próximas a los servicios públicos y administrativos básicos. 

Acumulación por desposesión

Como ya hemos expuesto a lo largo del texto, el precio de la vivienda se determina en base a diferentes factores, pero todos ellos acaban justificándose en la especulación. ¿Existe alguna ley que impida que los precios de los alquileres suban hasta el infinito? La respuesta es clara: NO. Pero está claro que los precios no pueden ser extremadamente altos porque si no, nadie podría pagarlos. Parece claro que el límite del precio del alquiler lo fija el sueldo o poder adquisitivo de los trabajadores. El sueldo, en forma de dinero, no es más que la representación del tiempo de trabajo de una persona. Si un trabajador cobra 1.000 euros al mes, para ganar 2.000 debe trabajar dos meses. Sin embargo, hay horas de trabajo que el capitalismo determina que son más valiosas que otras. Por ejemplo, hay directivos en Estados Unidos que cobran del orden de 400 veces más que un empleado medio. El capitalismo lo disfraza como un incentivo para la superación y por lo tanto algo positivo para la sociedad. Lo que ocurre es que este razonamiento acaba desembocando en que la culpa de que un trabajor no revalorice su tiempo de trabajo es suya, ya que no se ha esforzado lo suficiente o no ha tenido la motivación adecuada.

Muchos de esos directivos que cobran del orden de 400 veces el salario de un empleado medio se dedican, entre otras cosas, al negocio inmobiliario. Compran bloques de pisos para luego ofrecerlos en alquiler y son ellos los que dicen cuánto vale el uso de esa vivienda. Entonces, la clase trabajadora tiene que gastar casi la totalidad de su tiempo de trabajo en pagar el alquiler y la miseria que le sobra la dedica a no morir de hambre. Este robo de las horas de trabajo por parte del capitalista es una parte de lo que Harvey denominó acumulación por desposesión. Este mismo ejemplo sirve de igual manera para una de esas empresas de economía colaborativa o para los fondos buitre que alteran el precio de la vivienda en alquiler para su propio beneficio.

¿Cuál es el papel del Estado?

Parece claro que el Estado debe intervenir para que no exista ese desequilibrio entre el valor de uso y el valor de cambio de la vivienda que provoca crisis y desprotección social. No existe ninguna ley que impida el robo de las horas de trabajo de la clase trabajadora; para nosotros ese mensaje capitalista es algo que está totalmente asumido y aceptado. Lo tomamos como algo habitual y  esos directivos que cobran 400 veces más que nosotros son un ejemplo social a seguir y un ejemplo de esfuerzo y superación. Pensamos que somos libres para elegir esas normas del juego porque las consideramos justas.

Pongamos, para acabar, un ejemplo numérico. Supongamos que una persona cobra 1.000 euros al mes y le han fijado el precio del alquiler en 900 euros. A partir de lo anteriormente expuesto, ¿necesita esa persona más dinero para así hacer frente al alquiler? No, lo que necesita es que el Estado proteja el valor de uso de esa vivienda, siendo el propio Estado el que la alquile a precio mínimo, digamos, 100 euros. Sin embargo, seguimos pensando cosas como "es que mi casa no vale menos de 900 euros" sin pensar que en realidad es un mecanismo capitalista para robar tiempo de trabajo a la clase trabajadora.


Jose Cuenca, Secrt. Político del Nucleo Local del PCE en Almansa

lunes, 16 de abril de 2018

La República quiere salir de las piedras


A lo largo de toda mi militancia como comunista he tenido la suerte de encontrar por el camino a un montón de camaradas de los que aprender muchísimas cosas. Desde parte la historia de nuestro Partido a través de sus vivencias personales en la clandestinidad hasta maneras de gestionar políticamente situaciones complicadas. Este escrito está plagado de las enseñanzas del camarada del PCG y diputado por AGE Xabier Ron; enseñanzas que espero haber sabido asimilar para así ser capaz de honrar desde estas humildes líneas su figura política.

Recuerdo el día en el que estábamos preparando los actos del 14 de abril por parte de Esquerda Unida en Santiago de Compostela. Nos molestaba la idea de hacer siempre el mismo acto año tras año: ir al cementerio a depositar un ramo de flores y leer un manifiesto. Sin embargo esta vez decidimos hacer algo diferente. El acto iba a ser en el lugar donde se encontraba el campo de concentración de Lavacolla. Se trataba de un campo de concentración para republicanos que fueron condenados a trabajos forzados. Las pistas de aterrizaje del aeropuerto de Santiago se construyeron a base de mano de obra republicana esclava. Pensábamos que era buena idea porque prácticamente nadie sabía de la existencia de dicho campo de concentración. Es como si hubieran caído toneladas de tierra sobre la historia republicana. La historia de lo que pasó en ese campo de concentración se conoce gracias a los documentos gráficos de Casimiro Jabonero Iniesta, castellano manchego que acabó allí como castigo al pecado de ser rojo. Los suyos son casi los únicos documentos que existen acerca del campo de concentración, además de lo que cuenta la gente del lugar.  Víctor Santidrián los recuperó y editó en la obra que se titula "Diario del soldado republicano Casimiro Jabonero; campo de prisioneros de Lavacolla, prisión de Santiago de Compostela, 1939-1940". Era una buena oportunidad para salir de las lápidas y dar a conocer parte de la historia que sufrieron los republicanos, algo muy cercano en distancia pero a la vez muy lejano en memoria; tan lejano que ni éramos conscientes de que existió. 

¿Por qué nos empeñamos en seguir viviendo sobre las piedras? Cada 14 de abril los republicanos queremos celebrar juntos la proclamación de la II República española ese día de 1931. Aunque con sus errores y sus defectos, creo que podemos afirmar que la II República fue el periodo de tiempo en el que se demostró que España alcanzaba la madurez democrática.

Muchas fueron las conquistas sociales que quedaron plasmadas en la constitución de 1931. Derechos como el sufragio universal, el divorcio o la laicidad del Estado fueron solo tres ejemplos concretos de los muchos avances conseguidos. Estos avances no vinieron de la noche a la mañana sino que fueron fruto de un tejido social que los iba reclamando y construyendo poco a poco con su esfuerzo.

Fue gracias a los sindicatos, junto con el trabajo de los comunistas, por lo que la clase trabajadora fue creando y dando forma al Estado que ellos querían, construyendo así un bienestar social que se apoyaba y sustentaba en la defensa de lo público.  Es por ello por lo que durante la II República la educación y la sanidad públicas fueron tomadas como las piedras angulares del desarrollo social. 

Sin embargo, ese periodo de madurez democrática llegó a su fin tras la victoria del golpe de Estado dado por Franco. Las consecuencia de ese golpe fue una dictadura sanguinaria y revanchista que duró cuatro largas décadas. Se podría decir que incluso en nuestros días el fantasma del franquismo sobrevuela las instituciones y poderes públicos. Muchos fueron los crímenes contra la humanidad que se cometieron para eliminar lo que Franco llamó "el cáncer rojo".  Ya no solo crímenes de sangre, sino humillaciones, expropiaciones a punta de pistola, violaciones y vejaciones a mujeres, torturas en los calabozos y un larguísimo etcétera.

Son muchas las razones por las que el sentimiento republicano ha quedado enterrado y olvidado por la mayoría social. Por una parte tenemos la llamada "transición democrática" que tuvo lugar en nuestro país tras la muerte del dictador Franco en 1975 y hasta la constitución de 1978. Fue un proceso complicado en el que muchas fuerzas externas estaban luchando para establecer un determinado orden social a base de silenciar los sentimientos republicanos, los cuales habrían supuesto un cambio en el orden social. Esto quedó claro cuando en las elecciones de 1977 ningún partido republicano pudo presentarse a las mismas. Nos estaban haciendo trampa. En cambio, los que fueron actores principales durante la dictadura fascista a través de una puerta giratoria se convertían de repente en los padres de la democracia. Ese es el primer mensaje hegemónico contra el que debemos luchar. No, la democracia no nació en 1978: la II República española ya fue un estado democrático.

La constitución de 1978 dejaba prácticamente la exclusividad de la política en manos de los partidos. Es decir, ahora la ciudadanía expresaba sus deseos de cambio en la dirección del país a través del gesto de comprar una determinada marca electoral una vez cada cuatro años. De esta manera la ciudadanía perdía poder de decisión y acción: la política se había convertido en una mercancía más que se podía comprar, ya no era algo participativo.

Por eso el 14 de abril no debe ser solamente una efeméride. Es muy necesario que volvamos a plantear la batalla cultural para que la clase obrera sea consciente de los valores republicanos. No es fácil, porque el mensaje hegemónico es difícil de combatir. Más allá de que sea posible elegir a nuestro jefe de Estado, la República exige algo más: que la sociedad se implique en la toma de decisiones y sea capaz de decidir cómo quiere construir su país. Por lo tanto, la República es una condición necesaria, aunque no suficiente, para  la emancipación de la clase obrera.

Debemos de ser valientes y plantear una lucha sincera sin caer en la nostalgia ni en la esclavitud de la imagen. De nada sirve homenajear a la República con una foto de la tricolor por redes sociales. Esos gestos para la galería carecen de valor. Tampoco debemos convertir los ateneos, asociaciones y clubes republicanos en lugares donde la nostalgia flote en el ambiente, ni tampoco nos convirtamos en los guardianes de las esencias democráticas: que las piedras sobre las que nos reunimos sean los cimientos, pero no la casa en la que habitemos. Se lo debemos a las víctimas republicanas, tanto a las que viven como a las que murieron. No luchar por una sociedad de ciudadanos libres con libertad de decisión sería condenar a las víctimas a la derrota y al olvido otra vez más.

Vivamos la República todos y cada uno de nuestros días. La mejor lucha por la República se hace todos los días a través de pequeñas acciones políticas. Los poderes capitalistas son muy fuertes y precisamos de los valores republicanos para luchar contra ellos. Es el primer paso en el camino hacia la victoria de la clase obrera.

Jose Cuenca.-






domingo, 15 de abril de 2018

Tributo del Núcleo comunista de Almansa In Memorian en cementerio el 14.04.2018


Mañana intensa de homenaje y recuerdo a las Victimas de la Injusticia y el Olvido en Almansa la de este sábado 14 de abril, dentro de las Jornadas Republicanas que se están desarrollando en la ciudad durante toda la semana, éste día que precisamente coincide con la fecha de proclamación de la II República, hace de ello 87 años, se ha celebrado el acto central con la lectura de textos y ofrenda en el monumento levantado a quienes dieron su vida por defender la legalidad republicana de este país.


El acto celebrado en el cementerio de Almansa frente al monumento de las victimas represaliadas de toda la comarca ha sido de nuevo, un lugar de tributo y encuentro para ensalzar los valores democráticos de la II República y así mismo, por nuestra parte renovar nuestras firmes convicciones de conseguir la proclamación de la III República en España.


Basado en texto de Amparo Segarra sobre un libro "Nuevas raíces, testimonio de mujeres en el exilio.", donde rememora su vida tras su exilio, una vez se produjo el golpe militar franquista y como discurrió su vida entre diferentes paises.


Acto del Núcleo comunista del PCE en Almansa. Lectura Constitución II República

En la tarde del martes 10 de Abril, el Núcleo comunista del PCE en Almansa llevo a cabo la realización de la de Lectura de la Constitución de la II República, dentro de las conmemoraciones del 14 de Abril, Día de la República..


El Secrt. Político Jose Cuenca nos dirigió unas palabras, a la vez explicó el contenido del articulado de la Constitución republicana, avanzando los progresos que supuso esta norma en el discurrir democrático de nuestro país

Por eso el 14 de abril no debe ser solamente una efeméride. Es muy necesario que volvamos a plantear la batalla cultural para que la clase obrera sea consciente de los valores republicanos. No es fácil, porque el mensaje hegemónico es difícil de combatir. Más allá de que sea posible elegir a nuestro jefe de Estado, la República exige algo más: que la sociedad se implique en la toma de decisiones y sea capaz de decidir cómo quiere construir su país. Por lo tanto, la República es una condición necesaria, aunque no suficiente, para la emancipación de la clase obrera.


IMÁGENES DEL ACTO DEL NÚCLEO COMUNISTA "LECTURA CONSTITUCIÓN II REPÚBLICA"

ACTO REPUBLICANO NÚCLEO COMUNISTA PCE EN ALMANSA


jueves, 12 de abril de 2018

El Núcleo comunista del PCE en Almansa apoya concentración por Pensiones dignas del 13.04.2018


En la tarde del martes nuestros camaradas José Cuenca y Luis Sáez en representación del Núcleo comunista del PCE en la ciudad de Almansa, dieron apoyo a la concentración convocada para el viernes 13 de abril por los sindicatos para defender el Sistema Nacional de Pensiones de la agresión continuada del gobierno.

Empezó explicando Jose Cuenca, Secrt. Local del Núcleo el ataque que supone a la clase trabajadora las reformas que desde el gobierno se vienen llevando en esta materia, y por tanto en solidaridad, dijo debemos dar una respuesta al gobierno.

Expresó que a partir del 1 de Enero de 2019 se empezará a aplicar el Factor de Sostenibilidad o lo que es lo mismo un coeficiente que se aplicará a las diferentes partidas de pensiones, revisable cada 5 años y en definitiva será un modo de ir perdiendo poder adquisitivo los pensionistas. Por definición va ser un modo de intentar encauzar a la clase trabajadora hacia los planes de pensiones quien pueda pagárselos e irremediablemente habrá quien ni siquiera alcance para esto.

De igual manera, incidió en la reunión del Pacto de Toledo para solucionar cuanto antes esta cuestión crucial, porque es inadmisible, dijo, tener que esperar meses y meses hasta que los partidos políticos se pongan en funcionamiento y traten este tema como ha de ser tratado.   

Por parte de Luis Sáez, Secrt. del Área Externa del Núcleo reiteró el apoyo del partido a esta concentración  Subrayó la importancia de estar presentes este día en la concentración se apoyaba, no sólo los pensionistas sin no toda la ciudadanía de Almansa, porque hay que salir masivamente a la calle este viernes para decirles al gobierno que las Pensiones no se mendigan, si no que se defienden. En base a esto explicitó que estamos oyendo a diario decir que no hay dinero para subir las Pensiones, pero para la Corona se sube un 8%, para los parlamentarios un 7% y sin embargo para las Pensiones hacen un ridículo 0,25%.

Todo esto no debemos consentirlo y desde el Núcleo Local del PCE en Almansa hacemos un llamamiento para salir a la calle a decirles a Rajoy y al gobierno que ya basta y se suban dignamente las pensiones tal y como están reclamando los pensionistas.


Video de la rueda de prensa.



 
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